Brincar la barrera del miedo al cambio en una industria como lo es la logística y comercio exterior, es aterrador. Been there.
Entiendo que ver tus reportes de ventas y pensar que cualquier pequeño cambio o innovación puede afectar una cuenta importante, es como jugar al Jenga: un movimiento en falso y todo se puede venir abajo.
Pero aquí va algo importante:
"Si todo sigue igual; nunca habrá el momento perfecto para organizar, implementar o reestructurar. La estabilidad que buscas no llegará sola."
La realidad es; cuanto más crecen las operaciones, más riesgos nos enfrentamos con los mismos clientes: paros de línea, sobrecostos, penalizaciones, robos, retrasos... Todo esto se traduce en mayores niveles de ansiedad, más miedo y resulta en esa parálisis que nos impide avanzar.
Y no se diga, que estamos muy cansados para lo que necesita la empresa, INNOVAR.
Es crucial entender que crecer sin una base sólida puede ser peligroso. La falta de estructura y la resistencia cultural al cambio, no sólo amenazan tu eficiencia operativa, sino también la rentabilidad y el bienestar del equipo.
En esta ocasión me enfocaré en lo que gira en torno a: el miedo a cambiar nuestros procesos.


