El mundo del Freight Forwarding, ese engranaje vital en el comercio internacional, ha experimentado un crecimiento acelerado en las últimas décadas. Sin embargo, mientras otras industrias avanzan a pasos agigantados en términos de digitalización, el Freight Forwarding parece haber quedado atrapado en una jaula invisible creada por su dependencia en herramientas obsoletas como Excel y WhatsApp. Esta realidad, que en principio podría parecer trivial, representa una amenaza existencial para la eficiencia y competitividad de las empresas de logística en un mercado globalizado.
Imagina a un capitán dirigiendo un barco de carga con el radar sin funcionar; eso es exactamente lo que sucede cada día en las oficinas de logística de Latinoamérica.
Las decisiones críticas, los costos millonarios y la eficiencia de operaciones globales están siendo gestionadas con procesos arcaicos que carecen de precisión y agilidad. ¿El resultado? Un sistema vulnerable a errores humanos, demoras innecesarias y una creciente brecha frente a la digitalización global.
En este escenario aparece Daniel Peimbert 🚢 , cofundador de Camtom, una emprendedor que descubrí en Shark Tank. Se lanzó a sacudir las bases de una industria que parece haber quedado atrapada en el tiempo.


